13 marzo, 2007

¡Suscríbase YA!

Queridos ilustres desconocidos:

Pasado largo tiempo desde el inicio de este proyecto, henos aquí, convocándolos a la experiencia de deformance. No somos vanguardistas: tenemos manifiesto -bastante pobre, es cierto- pero nadie quiere superproducciones, y es por eso que pensamos en vosotros. Usted: ser incrédulo, perecedero, insulso, inútil. Usted que está sentado en la güev porque le encanta perder el tiempo, porque cree que frente a un teclado contribuye a la literatura nacional. Este es su espacio, su soplo de glamour, su auto-di-famación. La ocasión de hacer el ridículo y de volver de él.
Le ofrecemos la oportunidad de suscribirse gratuitamente al abandono, escríbanos con total frenesí, tenga el tupé de ser usted mismo, porque como nuestro maestro-gurú dixit: "Los sueños, sueños son... pero aquí... ¡¡se hacen realidad!!"

18 febrero, 2007

Introducción al Mecaguismo®

Por Raúl Taibo


Una mejor manera de definirnos

Porque en Mocruba siempre pensamos en cómo mejorar el estilo de vida de todos los seres, hemos decidido traer al mundo una nueva denominación que englobe todo el constructo de actitudes y conductas características del pueblo rosarino, aunque también extensibles a la Argentina toda.
Somos una sociedad profundamente mecaguista. Mecaguismo® es un neologismo acuñado en el M.I.T (Mocruba Institute of Terminology), derivado del famoso y célebre “Me cago en X”, donde X = “cualquier persona o grupo social vulnerable a ser cagado”. Gracias a la aplicación de una simple propiedad transitiva y de una pequeña simplificación, la ecuación que define a nuestra sociedad es la siguiente: “Me cago en todo el mundo”.

Algunos ejemplos de Mecaguismo®

Situación 1: Hay un grupo de personas en una parada de colectivos, aguardando un coche que tarda más de lo deseado. Llega un individuo, justo en el momento en el que el tan esperado vehículo aparece en el horizonte. Es cuando el colectivo está a punto de detenerse ante la parada, que el mecaguista entra en acción: “Me cago en la gente que esperó haciendo cola. Yo lo paro en el medio de la calle y me subo primero”, piensa, y luego lo hace.

Situación 2: Esquina céntrica con/sin semáforo. Los peatones se disponen a cruzar, cuando una horda de vehículos invaden ferozmente la senda peatonal, uniendo sus voces en un solo grito mecaguista: “Nos cagamos en el paso del peatón. Dentro de nuestras carrocerías de acero, nuestros derechos valen más que los vuestros, pálidas bolsas de huesos”, y luego pisan el acelerador.

Situación 3: El Mecaguismo® no se aplica sólo a los seres humanos. Veamos: Subimos al colectivo. Introducimos la tarjeta en la máquina correspondiente. Dicha máquina procesa la siguiente información: “Me cago en si tu tarjeta es nueva, no te la leo nada” y la escupe acompañada de un alegre y penetrante “pí pí pí pí...” reiterado ad infinitum. Ya que la tarjeta no sirve, decidimos pagar con monedas para evitar la cara de pocos amigos del chofer y del resto de la gente que espera su turno para abordar. Introducimos algunas monedas en la ranura y esperamos el vuelto. Lo que no sabemos es que la máquina de monedas procesa la siguiente información: “Me cago en tu vuelto, te cobro el boleto más caro del país porque tengo ganas”. Eso sí, nos entrega un lindo ticket totalmente en blanco que no sirve ni como papel higiénico, mucho menos como comprobante.

Situación 4: Alguien revisa un placard con libros viejos. Entre ellos descubre uno que le resulta menos familiar que el resto. Abre la tapa y ve escrita en la primera página el nombre de otra persona, evidentemente su dueño original. A continuación recuerda: “Cierto, este se lo pedí a Tito hace como tres años”. Inmediatamente a este primer pensamiento, acude el Mecaguismo® al rescate: “Me cago en Tito, si lo quiere de vuelta, que se acuerde a quién le presta los libros el salame”

Últimas consideraciones

Cabe destacar que nuestra propuesta de la inclusión del Mecaguismo® en el lenguaje y de su reconocimiento como bandera de la argentinidad, es sin duda una solución mucho más efectiva que intentar cambiar la mentalidad de generaciones de mecaguistas, hijos de mecaguistas, a su vez hijos de otros viejos mecaguistas.

Conclusión

Finalizando este informe, para ser totalmente coherente con la premisa anteriormente expuesta (es decir: “Somos una sociedad profundamente mecaguista”), debo dar cierre a esta breve Introducción al Mecaguismo® de una manera mecaguista. Esto es: “Me cago en los lectores, que ni deben haber llegado hasta acá. Si quieren una conclusión que se la vayan a pedir a Magoya, o en su defecto, a Gardel”.

Participación de los lectores

Aquellos lectores que deseen contribuir a la causa con sus experiencias mecaguistas, pueden hacerlo dejando sus comentarios en ese link que está acá abajo que dice "Comentarios" y que por lo general tiene un cero al lado.

01 febrero, 2007

Dos personas como cualquier otra

Por Raúl Taibo


Un día como cualquier otro (de esos que empiezan a las tres de la tarde luego de una noche en el boliche), la chica Fiorucci (Fiorella) y el chico A+ tuvieron una interesante conversación por mensajes de celular. Se habían conocido la noche anterior en un bar de moda e inmediatamente hubo feeling.

A+ envió el primer mensaje, como lo indica la tradición: “hola fiorella, soy Yo”
Y Fiorella le contestó: “hola a+ todo bien”
A+ dijo: “ahora que hablo con vos todo esta bien”
Fiorella dijo: “hay sos re romantico”
A+: “si la verdad que si, pero por sobre todo soy groso, y modesto”
Fiorella: “totalmente, sos como yo, yo también soy re modesta, y sencilla”
A+: “se te nota, porque sos una mujer hermosa”
Fiorella: “que dulce”
A+: “no ninguno, no como dulces por el azucar viste”
Fiorella: “no, digo que sos un dulce”
A+: “aaa, jaja. sos re ocurrente”
Fiorella: “puede ser, la gente siempre me dice que tengo personalidad”
A+: “si, a mí tambien. el otro dia pasaron unos pibes en auto y me gritaron: compraste una vida! y yo les tonteste que si”
Fiorella: “claro”
A+: “claro lo decian porque vieron que no soy como los demás. por mas que dos personas usen el mismo aparato en el gimnasio tienen una musculatura distinta, entendes”
Fiorella: “totalmente, que interesante todo lo que me decis”
A+: “a mi me gusta mucho hablar con la gente entonces no me queda otra que tener cosas interesantes para contar”
Fiorella: “totalmente”
A+: “vos también sos una mina re interesante”
Fiorella: “te parece. me puse colorada”
A+: “me encanta cuando se ponen coloradas”
Fiorella: “basta tontis”
A+: “es la verdad, sobre todo cuando una nena preciosa como vos se pone colorada”
Fiorella: “no estoy acostumbrada a que me piropeen, sos divino”
A+: “que te parece si esta noche salimos ha comer algo y despues vamos ha tomar algo”
Fiorella: “dale, genial, adonde vamos”
A+: “ha donde queres ir”
Fiorella: “no se, adonde decis de ir vos”
A+: “no se ha donde vos quieras”
Fiorella: “mmm no se, vos que tenes ganas de hacer”
A+: “y podriamos ir ha comer algo y despues ir ha tomar algo”
Fiorella: “totalmente, me encanta”
A+: “genial, quedamos hasi”
Fiorella: “dale dale, beshito”
A+: “un beso preciosa”

(Una hora después...)

A+: “che fio, al final como quedamos”
Fiorella: “no se nene, vos me dijiste de salir, como queres hacer”
A+: “no se, yo quiero acer como a vos mas te guste”
Fiorella: “ya se pero es que no se a donde ir”
A+: “dale, que te cuesta, elegi un lugar y listo”
Fiorella: “que se yo”
A+: “que tonito”
Fiorella: “que tonito que nene”
A+: “nene sera tu vieja”
Fiorella: “hay tarado que te pasa”
A+: “pasa que sos una histerica”
Fiorella: “yo soy la histerica. para que me invitas si no sabes adonde me invitas boludo”
A+: “aaa ahora te haces la desinteresada, bien que anoche se te descontrolaban las manitos”
Fiorella: “que loser que sos mi amor”
A+: “ves, me seguis diciendo mi amor, yo te entiendo, lo nuestro no tiene porque terminar asi”
Fiorella: “andate a la mierda”
A+: “me gusta cuando se ponen agresivas”
Fiorella: “matate”
A+: “dale que me encanta, decime algo sucio”
Fiorella: “me dan ganas de atarte y cagarte a palos, y de morderte todo, y rajuñarte”
A+: “mamita, cambio de planes. estas en tu casa?”
Fiorella: “si por”
A+: “pegate un bañito, en quince minutos estoy alla”
Fiorella: “te espero”

(cincuenta y cinco minutos después...)

A+: “che cual era tu direccion?”

A+: “che cual era tu direccion?”

A+: “hey me parece que no te llegan mis mensajes. cual era tu dir?”

A+: “celulares de mierda, cual era tu dir?”

A+: “me cago en Telestar, pasame tu dir”

A+: “Fio...”

FIN

14 enero, 2007

Pasame el liki

Por Cristina Alberó


Controlando su celular a las 7.30 a.m., calzando unas Adidas o John Foos, luciendo un costoso collar de perlas de plástico. Dentro de un jogging que simula grandiosamente ser una calza, cullote de color jamás sobrio, salvavidas naciente. Remera sobre remera sobre remera. Piercing fosforescente en la ceja, al costado o debajo de la boca. Y como si esto fuera poco, para horror de Teté Coustarot, se suma a este concierto de estilo el toque de glamour adolescente a través de una mochila Hello Kitty fondo negra, tiras de peluche fucsia, en el mejor de los casos sin esa seguidilla de cuadrados fórmula uno que techan a Kitty.

Así vestida, la adolescente que ustedes pensarán “...uhmm... qué desprolija...”, no lo es. Para sorpresa hay un útil escolar que, cual borratinta o papel glasé, es de uso preferencial para mantener las hojas en perfecto estado o para decorar eso que dicen es un archivo de las materias en curso. Se trata del liki. Sí, ante cualquier sospecha de trazo inadecuado, se escucha un irreflexivo “...pasáme el liki...”. Frase polémica que desata un arco iris de afrentas a quien se niegue a prestar un liki o a demorarse en su utilización. Porque el liki es imprescindible, nada puede ser escrito si antes un error no ha sido borrado con el dios liki.

Y esto no es todo, mientras que años atrás un liki podía llegar a bosquejar una tímida manchita de Jugate Conmigo o un Emanuel Ortega te amo, por estos días la cosa se pone más blanca aún. Y es que acá no termina la pulsión artística de la adolescente actual. Sea por inercia, por transmisión de rasgos o por fuerzas ocultas, la era del diseño con liki se traslada al colectivo, al señalizador de la parada del colectivo, a cualquier pared que contraste con ese blanco odioso. Y entonces toda la ciudad, sea su deseo o no, se lleva un pedazo de la vida de estas criaturas. Porque quién no se ha tentado de leer esas series de versos libres estampados en las espaldas de los asientos del colectivo. Si algo hay que destacar de esta poesía callejera -escatológica o subida de tono para la abuela que la lee camino al banco cuando va en busca de su jubilación- es el deseo de amistad y de conocer gente linda que posee el adolescente: ¡cuántas direcciones de correos electrónicos, ahora reemplazadas por sus números celulares, están plasmadas por aquí y por allá!

Junto con este divertido y costoso elemento que de las oficinas aterrizó en la escuela media, merecen mención otra clase de simpáticos marcadores mal llamados resaltadores. Esta novedad se ha instalado en las aulas dejando de ser patrimonio exclusivo del apunte universitario. Este resaltador se define como una fibra de trazo grueso en colores fosforescentes. La adolescente no lo utiliza en ningún momento para resaltar sino para delinear las más monstruosas y gomosas creaciones que sirven como declaración de afecto a una amiga, novio o amor imposible mientras usted, docente luchador, se empeña en hablar de ayllus y curacas, o de Estonia, Letonia y Lituania.

Pese a todo, piense usted en lo positivo y no sea represor de tendencias posmovanguardistas lanzando una queja o un chas chas a estos artistas.

05 enero, 2007

Llamado a la solidaridad

Por Stella Maris Closas y Por Raúl Taibo


El M.I.T, o Mocruba Institute of Terminology invita a los lectores a participar, en calidad de hablantes nativos del español, en la conformación del corpus Adjetivos de rasgo [+aprobación]. Dicho corpus apunta específicamente a aquella serie de adjetivos actualmente en desuso o en vías de extinción que tienden a calificar a determinado evento u objeto positivamente. Hasta el momento componen la lista los siguientes items léxicos:

  • Copante / Copado
  • Alucinante / Aluci / Alú
  • Propio
  • Mono
  • Fetén-fetén
  • Regio
  • Macanudo
  • Brutal
  • Bomba
  • Chiche bombón
  • Mató mil
  • Es un veneno
  • Un kilo / un kilo y dos pancitos
  • Joya
  • Buena onda
  • Tremendo
Se ruega que los aportes estén acompañados por ejemplos en donde se contextualice la situación comunicativa y usos posibles.

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